La historia de More
A los 5 años, mientras otras niñas jugaban con muñecas, ella jugaba con fogones. En una casa dominicana llena de ruido, de 5 hermanos y de amor que a veces no alcanzaba para el plato, More tuvo que ser niña y mujer a la vez.
Con calderitos de juguete aprendió el sazón. Con ollas de verdad aprendió la responsabilidad. Y con un corazón gigante, fusionó su cocina humilde con todo el barrio. Lo que cocinaba para los suyos, siempre sobraba para el vecino, para el que no tenía. Su casa olía a esperanza y sabía a solidaridad.
Su casa olía a esperanza y sabía a solidaridad. — De la cocina de su casa al corazón del barrio
La vida la llevó a cruzar el charco. Llegó a Europa sin más equipaje que su sazón y su memoria. Pero donde otros vieron frío, ella encendió fuego.
Hoy, esa niña de los fogones tiene su nombre en luces: 2 restaurantes en la Comunidad Valenciana. Tres casas donde el Mediterráneo abraza el Caribe, donde el sofrito se besa con el aceite de oliva. Siguen siendo fogones. Siguen alimentando barrios.
"More More" no es solo un apodo. Es un grito: dame más, que hay para todos.
— El Fogón de More